miércoles, 9 de diciembre de 2009

Una "Juve" de vergogna



El colofón a la gran semana erasmusiana llegaba con el partido de Champions entre la Juve y el Bayern de Munich. Para los que nunca hemos ido a un partido de este nivel europeo es todo un privilegio poder asistir, y que mejor escenario que el Comunale. Porque parece que no, pero nuestros corazones, a pesar de llevar tan solo unos meses en Turin, son un poco bianconeri.
El choque a priori lo tenía todo. Ambos conjuntos, tanto el italiano, como el alemán se jugaban el pase a los octavos de final de la mejor competición europea de clubes. A la Juve la valía el empate. Sin embargo el Bayern tendría que salir en busca de la victoria. El encuentro no defraudo, pero para nuestros intereses fue nefasto. 1-4 y se acabó la Champions en Torino.

Todo comenzó el martes 8 a las 6 de la tarde, cuando el ambiente a fútbol ya se mascaba en nuestra humilde casa turinesa. Todos abrigándonos y visiténdonos con la indumentaria juventina, y como no, la preparación de los "bocatas". ¿Qué es un partido de fútbol nocturno sin un buen bocadillo?. Los italianos parecen no saberlo jejeje. Todo listo y a por el tranvía que nos lleve al estadio.

Ya en las inmediaciones se respira aire de Champions, un gran ambiente. Miles de aficionados germanos cantando y apoyando a su equipo, mientras que los de la "vecchia signora" acceden más calmados al interior del Comunale. Largas colas para entrar, pero porfín dentro. El estadio no es muy grande. El clima que se respira es impresionante. Los tifosi animando desde el primer minuto. Buscamos la localidad y hacemos las fotos de rigor.

Llega entonces el momento soñado. Los conjuntos saltan al campo y suena el himno de la Champions. Solo de escuchar la primera nota ya se te ponen los pelos de punta. Pero aún mas cuando todo el público canta bien coordinado la canción de su equipo y un simpático spiker, ayudado por la afición anuncia la alineación de la Juve.

El partido comienza y también aquí la caída del conjunto del Ciro Ferrara. Las cosas comenzaron fenomenal, a los 16 minutos gol de Trezeguet. 1-0 y el público entregado. Un espejismo. Un Bayern mejor plantado en el terreno de juego y con mucho más espíritu que el conjunto turines enseguida se hizo con la posesión del balón y pronto llegaría el empate. Un penalty tonto del exiliado Martín Cáceres y transformado por el guardameta alemán Butt ponía las tablas el en marcador. A pesar de cometer la pena máxima, el uruguayo fue de los pocos que se libraron de la declive rosonera.

Comenzada la segunda mitad. El Bayern seguía buscando el gol de la victoria, mientras que la Juve metía el cerrojazo. Poulsen entraba por Del Piero, cambio que no gustó a la afición. Tanto va el cántaro a la fuente que Olic, el jugador más incisivo de los teutones marcaba el 1-2 que dejaba momentánemanete fuera a la Juve. Pero ningún atisbo de reacción, sino todo lo contrario. Los alemanes manejaban el encuentro a placer, mientras el conjunto italiano hacia un ridículo espantoso delante de su afición.

Llegarían un tercer y un cuarto gol (obra de Mario Gómez y Timoshuk), para hacer más sangre si cabe en un conjunto sin corazón durante los 90 minutos. Y es que si no juegas a nada...la acabas pagando. Tal es así que los miles de seguidores italianos abandonaron el campo mucho antes del pitido final. Cuando el colegiado, Máximo Busaca señalo el termino del encuentro se había acabado nuestro primer y último partido de Champions en Italia.


Aunque nunca se sabe, igual el año que viene repetimos. La experiencia inolvidable. El resultado, nefasto. Lo positivo, siempre nos quedará poder ver al Atlético de Madrid en la Liga Europa.

Hasta la próxima. Nos vemos pronto en España.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Arrivaderci Roma!!!!!






Ya estoy de nuevo con vosotros y con más energía que nunca. Se que tenía el blog bastante abandonado en estos últimos días y lo siento, pero es que en las dos semanas anteriores al viaje a Roma, no ha ocurrido nada digno de mención en nuestras vidas erasmusianas. Dos semanas haciendo el vago y descansando para la nueva aventura. De lo poco que hemos hecho, ha sido: Acudir al curso de italiano, (a Francesca no la podemos fallar y más siendo el examen este viernes). Intentar ir alguna hora a la clase de arte (cosa que conseguimos pocas veces), salir de fiesta (esto lo hacemos más a menudo) y visitar el museo del palacio Madama.

Pero el viaje para el cual estábamos descansando tanto, llegó. Y vaya que si llegó. De un visto y no visto estamos de vuelta en Torino.

Que decir de Roma. Todo el mundo, incluido los que no han estado se harán una idea. Una ciudad preciosa con más de 2.700 años de historia. Vayas por la calle que vayas, encuentras algo.

Comenzaré contando que el viaje ha sido económico a la par que aprovechado, porque hemos recorrido casi todos los rincones de la capital italiana. Como de costumbre, una larga noche de viajes hasta Milán y tras el posterior traslado al aeropuerto, nos plantamos en Roma el día 3 de Diciembre a las 9 de la mañana.

El hostal estaba pegado a la estación, por lo que fue fácil su localización. Como habíamos llegado muy pronto nos tuvieron que preparar la habitación, pero el cansancio pudo con nosotros y nos dormimos en la sala de estar. Eso sí, decir que después volvimos a dormir hasta la hora de comer. Toda la tarde libre para empezar la aventura romana.

Primer destino, la fontana de Trevi. Se puede describir solo con una palabra. Increíble. Una fuente tan grande y tan bonita en una plaza tan pequeña. Eso sí atestada de gente, lo que no fue impedimento para lanzar la monedita que nos haga volver a la ciudad eterna. Ritual de fotos y a comer el bocata. La tarde dio para mucho. Panteón, templo de Adriano, Plaza Navona, Plaza de España, en fin una tarde muy aprovechada.

Al día siguiente ya con todo el tiempo por delante, aprovechamos para ver todo lo referente a ruinas y demás. Y estando en Roma, te lleva todo el día. La climatología esta vez no nos acompañó mucho. Descargó bastantes litros de agua, pero aun así conseguimos ver todo lo que nos habíamos propuesto. Coliseo, impresionante. Antes de verlo pensaba que era más pequeño. Los foros una salvajada, tardamos más de tres horas en recorrerlos enteros, claro que la lluvia no ayudó. En fin, ruinas de los antiguos romanos. De esto tampoco puedo decir mucho más ya que todo el mundo sabe que es el Coliseo y demás. Ya por al tarde y con cierto cansancio acumulado en las piernas visitamos el museo capitolino, no sin antes seguir viendo más ruinas como las de Trajano o el área sacra. Un día muy aprovechado a pesar del tiempo.

A la mañana siguiente, El Vaticano. La verdad, es que los curillas no se lo montan nada mal. Menuda choza que tienen. Todo decorado con oro y a lo grande. Si ya se ve a donde va el dinero del cestillo... y pobres en la puerta. En fin, la plaza de San Pedro, muy bonita, enorme y la basilica, más de lo mismo. La iglesia más grande del mundo.Pero lo que más ilusión me hizo fue ver la tumba del anterior papa Juan Pablo II. Después de una larga visita por la basilica, tocaba ver el museo. Tiene de todo y tardamos 3 horas en verlo todo. Eso sí la capilla sixtina te la hacen desear. Esta la última, pero merece tanto la pena que después de tanta caminata te quedas como bobo mirándola de arriba a abajo.


Para aprovechar el día al máximo vimos las orillas de Tiber, el castillo de San Angelo y la Plaza del Popolo, que desde arriba tiene unas vistas espectaculares. Con todo esto nos marchamos para el hostal con la satisfacción de haber aprovechado bien la jornada.

Ultimo día. Mucho cansancio en las piernas, pero hay que aprovechar hasta el ultimo minuto. Y vaya si lo aprovechamos. Primero la visita al monumento a Vittorio Emmanuele II. Una pasada lo grande que es. Y después al Vaticano, si otra vez. Domingo a las 12, toca escuchar a Benedicto XVI. Una de esas cosas que pocas veces se consiguen. Cuando saluda en español, salta la gente en la plaza jejeje. En fin, una cosa única. Solo quedaba ya el barrio del Trastevere, unos cuantos paseos por sus empedradas y bonitas calles y objetivo cumplido. No quedaba ya más por visitar.

En general un viaje precioso que vale la pena, porque el que va a Roma repite y eso espero hacer yo. Como anécdotas decir que nos hicimos muy amigos de los del hostal. Que estuvimos en una manifestación contra Berlusconi y que como no también probamos el metro. No cuento más porque sino luego no os puedo contar nada cuando vuelva a España el 14 de diciembre. Pero antes queda el colofón a esta semana, el partido de Champions. Juve- Bayern Munich, pero esa ya es otra historia.