lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Suerte o buen juego?

ANÁLISIS DEL CLÁSICO. Real Madrid 1- FC Barcelona 3

OPINIÓN,  Adrián Carrascal Sinovas

¿Suerte o buen juego?


10 de diciembre, 22,00 horas, el momento del mejor partido de fútbol que se puede ver hoy en día sobre un terreno de juego. Los dos clubs españoles más laureados. 13 copas de Europa entre ambos y más de 40 ligas. Los mejores jugadores del mundo reunidos en un solo estadio, el Santiago Bernabéu. El espectáculo estaba garantizado, y el partido no defraudó, sobre todo a los culés.

Si la temporada pasada tuvimos una amplia variedad de clásicos, el primero de la presente campaña era muy esperado. Diferentes momentos para los dos equipos. Un Real Madrid líder en solitario y desplegando su mejor juego de los últimos años. Goleando y físicamente como toros.


En frente, un Barça segundo y lleno de dudas para muchos, aunque para mí siempre ha sido el mismo y fiel a su estilo de juego. Hay partido buenos y malos y este año lo ocurrido en Getafe, fue un mero accidente.

Dos estilos bien diferenciados. Uno el del Barça, inconfundible. Apuesta por el juego de toque. Siempre fiel a su estilo. Si cabe, la duda que todos teníamos antes del encuentro. ¿Defensa de tres o de cuatro? Finalmente de incio fue de cuatro, aunque cambió durante el partido. ¿Miedo o precaución de Guardiola? Yo creo que precaución. Y es que cuando tienes enfrente a un rival como el Madrid, toda precaución es poca.

Finalmente con Alexis y Cesc en el campo y Villa en el banquillo. Raro es que Mascherano, el mejor central en estos momentos del Barcelona se quedara junto al asturiano.

Por otro lado el Madrid. ¿Qué Madrid íbamos a ver? ¿El que le juega de tú a tú al Barça o el que se echa para atrás? Esa era la duda.

Mourinho sacó todo lo que tenía para buscar la victoria y se dejó e trivotes en el centro del campo, que no gustan a nadie. Si bien, sorprendente la presencia de Coentrao como lateral diestro. Por lo demás, lo normal.  Xabi junto a Lass en el centro. Ozil y Di Maria para llegar y Cristiano y Benzema para marcar.

Tanta táctica y preparación durante una semana para que a los 27 segundos un error de Víctor Valdés a la hora de sacar el balón jugado y tras dos rechaces, Benzema hiciera el primero. Toda la táctica a la basura y partido nuevo.

El Madrid presionaba muy arriba. Se estaba comiendo a un Barcelona que parecía aún en el vestuario. Pero cuando tu rival esta grogui, tienes que matarlo, aunque no era la noche de Cristiano y sí la de Messi. Jugadón del crack argentino que deja solo a Alexis que empata.

El Madrid con todo de cara desde el inicio le dio vida al Barça y lo acabaría pagando.  El segundo tiempo fue un recital de fútbol blaugrana con un Madrid impotente corriendo detrás de la pelota, aunque también con ocasiones para los blancos.

Fruto de la suerte sí, (palabras de Mourinho) llegaba el tanto de Xavi y la remontada culé. Pero esta misma suerte acompañó al Madrid en su único gol en el encuentro.

El Barça movía y movía el balón fiel a su estilo, con Iniesta dando un recital de juego. Se iba de Coentrao como  quería, pero le faltó ese último pase que no le suele faltar.  Ronaldo volvía a perdonar el empate y otro jugadón blaugrana con centro de Alves, que había pasado al centro del campo, era rematado de cabeza por Cesc en el segundo palo ganando la partida a Coentrao, el portugués, a pesar de esto, fue de lo mejorcito de su equipo junto a Lass o Benzema. Llegaba el tercero y la sentencia.

El Barça siguió tocando y tocando en busca del cuarto y se llevó alguna que otra patada de la frustración como las ya habituales de Pepe, Lass o Sergio Ramos.

Mourinho dio entrada a Khedira por Lass, cosa que no gustó a la parroquia blanca. Ozil, desapercibido todo el encuentro dejó su sitio a Kaká que al menos lo intentó. Higuain sustituyó a un incansable Di Maria, uno de los mejores de su equipo, pero Mou no tuvo lo que hay que tener para quitar a un Cristiano fallón y chupón en ocasione. No era su noche, ni la del Madrid. Xabi Alonso descentrado a raiz de la tarjeta era el claro ejemplo.

Este clásico ha sido diferente a los últimos que hemos visto. El árbitro ha pasado desapercibido. Si bien es cierto, muchos pidieron la segunda tarjeta amarilla a Messi. En mi opinión, era falta y nada más. Algo de teatro por parte de los jugadores ya habituales el ello como Di Maria, Alves o Busquets, pero esta vez los dos conjuntos demostraron un comportamiento ejemplar.

Triunfó el fútbol,  el blaugrana. No hay nada resuelto aún. Queda mucha liga por delante y estos dos equipos pelearan por ella. Y es que, aunque cueste admitirlo,  esta, es una liga de dos.

 El Barça ha gando una batalla, pero la guerra está aún por decidir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario